Pontevedra

Proyecto para Reforma Integral en Pontevedra

Proyecto para reforma integral en Pontevedra: estudiamos la vivienda, redactamos el proyecto técnico y tramitamos la licencia para que la obra se ejecute con planos, mediciones y calidades escritas. Sin ese documento, lo que se construye depende de lo que interprete cada gremio y de un presupuesto que se mueve según avanza la obra. En Lousa el proyecto define qué se hace y con qué, y la dirección de obra comprueba que se cumple.

Proyecto para reforma integral en Pontevedra, vivienda en obra con tabiquería y protecciones

Qué reformas necesitan proyecto de arquitecto

Regla práctica: si tocas lo que sostiene, lo que se ve desde fuera o lo que dice la ficha del inmueble, hace falta proyecto.

  • Cambiar la distribución tirando tabiques o abriendo huecos en muros de carga.
  • Intervenir en estructura, forjados o cubierta.
  • Modificar la fachada, cerrar una galería o ampliar superficie.
  • Cambiar el uso, por ejemplo de local a vivienda.
  • Dividir una vivienda en dos o agrupar dos en una.
  • Reformar en casco histórico o en un edificio protegido.

Una reforma integral entra casi siempre en varios de estos puntos a la vez.

Reformar sin proyecto: los riesgos que asumes

Sin proyecto no desaparecen las decisiones. Las toma otro, sobre la marcha y en obra.

  • Presupuestos que no se pueden comparar, porque cada empresa mide lo que quiere.
  • Partidas que aparecen a mitad de obra como imprevistos.
  • Expedientes parados en el concello por falta de documentación técnica.
  • Obra ejecutada que después no encaja con lo autorizado y hay que legalizar.
  • Nadie que certifique lo construido cuando vayas a vender o a escriturar.

Y el riesgo que menos se piensa: tocar un muro de carga sin cálculo previo no se queda en tu piso. Puede abrir fisuras en el de arriba y en el de al lado, y esa responsabilidad es tuya.

Qué decide el arquitecto y qué decide la constructora

La constructora ejecuta. El arquitecto define qué se ejecuta y comprueba que se cumple. Son dos papeles distintos y conviene no mezclarlos.

Decide el arquitecto:

  • Qué se puede tocar y qué no, empezando por la estructura.
  • La distribución, la ventilación y la luz de cada estancia.
  • La solución constructiva: aislamiento, humedades, instalaciones.
  • Las calidades escritas y las mediciones con las que pides precio.

Decide la constructora:

  • Cómo organiza los oficios y con qué medios trabaja.
  • Su oferta económica sobre las mediciones del proyecto.

Quien redacta el proyecto no ejecuta la obra. Por eso puede revisar lo que se factura y lo que se remata sin estar en el mismo lado de la mesa.

Proyecto, licencia y dirección de obra

El encargo se ordena por fases, cada una con su presupuesto cerrado.

  • Toma de datos, levantamiento del estado actual y propuesta de distribución.
  • Proyecto con planos, memoria, mediciones y presupuesto de ejecución.
  • Expediente municipal y respuesta a requerimientos.
  • Dirección de obra, con visitas y revisión de certificaciones.
  • Documentación final para dejar la vivienda en regla.

Puedes contratar solo el proyecto o el proceso completo.

Preguntas frecuentes

¿Podéis redactar el proyecto si ya tengo constructora contratada?

Sí. Trabajamos con la constructora que elijas: nosotros aportamos el proyecto y la dirección de obra, que es lo que permite comprobar que lo ejecutado es lo contratado.

¿La constructora no me hace ya el proyecto?

Te entrega un presupuesto, que no es lo mismo. El proyecto lo firma un técnico competente y describe la obra con planos y mediciones.

¿Me sirve el proyecto para pedir varios presupuestos?

Sí, es uno de sus usos más prácticos. Todas las empresas ofertan sobre las mismas mediciones y comparas oferta contra oferta.
Cuéntanos qué vivienda es, qué quieres cambiar y hasta dónde quieres llegar